El dolor invisible
- Gran Penguin

- 6 feb 2021
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A lo largo del siglo XVI, un cirujano militar francés reportó varios casos sobre pacientes que se quejaban continuamente por el dolor en algunas extremidades, ¿el problema? Esas extremidades de las que se quejaban ya no estaban ahí, pues habían sido amputadas…
A este fenómeno se le conoce actualmente como dolor fantasma, y es una de las condiciones de dolor más desafiantes de tratar. Se estima que entre el 60% y el 80% de los pacientes que han perdido una extremidad tienen episodios de dolor fantasma, que pueden repetirse durante días, meses o incluso años y cuya intensidad varía del 3 al 8 en la escala numérica del dolor (NRS) que se mide del 0 al 10.
Se han logrado identificar algunos factores de riesgo para este extraño pero común padecimiento, entre ellos destacan haber sufrido mucho dolor justo antes y después de perder la extremidad, y también algunas conductas dañinas psicológicamente como lo son la castrofización, que es básicamente esperar siempre el peor resultado posible.
El dolor suele disminuirse con la relajación, distracciones, ejercicio e incluso la amputación del muñón. Por otro lado, el cansancio, el estrés y la ansiedad empeoran el dolor, algunos pacientes reportan que incluso hacer del baño causa episodios de dolor fantasma.
Se estima que el mecanismo por el cual se genera este dolor incluye nervios periféricos, espinales y supraespinales, sin embargo, la relación y el papel que tienen no se ha logrado comprobar.
¿Y tú? ¿Alguna vez has perdido algo o a alguien que se sintiera como si aún estuviese ahí?

Fuente: Nikolajsen, L., & Christensen, K. F. (2015). Phantom limb pain. Nerves and Nerve Injuries, 23-34.





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